Perder peso y mantenerlo, un desafío que no termina Leave a comment

Cuando nos proponemos con determinación la firme tarea de perder esos kilitos de más, disponemos de todo cuanto sea necesario para lograr esa pérdida: reducimos esas porciones excesivas, intercambiamos alimentos por otros más saludables, nos volvemos físicamente activos, e incluso sacrificamos muchos de los gustos gastronómicos que antes nos dábamos.

Todos esos cambios nos van mostrando poco a poco resultados positivos, que nos generan motivación y nos impulsan a continuar trabajando por alcanzar el peso deseado, el cual una vez lo alcanzamos nos brinda una satisfacción personal inmensa.

Pero la tarea no se acaba ahí, pues a veces tras alcanzar ese peso ideal bajamos la guardia y retomamos de nuevo las viejas conductas alimentarias poco saludables, pensando equivocadamente que el peso perdido no volverá jamás; trayendo esto como resultado la reganancia de peso, o lo que también se conoce como “efecto yoyo”, y es así como la meta de bajar de peso se logra, pero la meta de mantener ese peso ideal fracasa.

A continuación te traemos algunos tips que te servirán para que no recuperes el peso perdido:

  • Nunca bases tu dieta para bajar de peso en el conteo obsesivo de calorías, más bien centra tu atención en la mejoría de hábitos de alimentación y de estilo de vida, prefiriendo alimentos naturales, frescos y nutritivos.
  • Fíjate como meta SER MÁS SALUDABLE, no únicamente BAJAR DE PESO. Así mejorarás tus hábitos y te ayudará mantenerte en un peso adecuado.
  • Elegir alimentos saludables y tener buenos hábitos de vida, estarán a favor de un peso saludable y de un mejor estado de salud
  • Continúa manteniéndote activo físicamente, y procura realizar tanto ejercicio aeróbico como de fuerza, siendo esta último necesario para preservar tu masa muscular.
  • Consume alimentos fuente de proteína al menos en las 3 comidas principales del día.
  • Asegura un buen consumo de fibra, pues esta te genera saciedad y evita que piques en exceso entre comidas.
  • Elige con cuidado tus snacks y bebidas: opta por productos controlados en azúcar y grasas.
  • Revisa las etiquetas nutricionales e ingredientes de los productos que consumes.
  • Consume diariamente varias porciones de frutas y verduras enteras, son ideales para las entre comidas como media mañana y algo. Desayuna todos los días.
  • Permítete un gusto ocasionalmente con tranquilidad y sin culpa, recuerda que los alimentos no son solo para nutrirnos, sino para brindarnos placer.
  • Procura que la hidratación durante el día sea con agua.
  • En momentos de ansiedad, procura tomar infusiones, té, café, gelatina sin azúcar, trozos de verduras o frutas, frutos secos o chocolate amargo en porciones pequeñas.
  • La asesoría nutricional no termina cuando has bajado de peso; continúa asistiendo a controles periódicos con tu nutricionista.

 

Por: Camila Henao Uribe

Nutricionista Dietista – Universidad de Antioquia

 

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